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Zona de interferencias :: Alberto Ruiz de Samaniego
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Interferencias V. (Escenas De La Creación)

• Según la tradición hasídica, Dios creó al hombre para que le contase historias.
• Alfa. Curioso que en la lengua griega su primer y fundamental grafía adquiera comúnmente el valor de uso de marcar un sentido privativo, empezando por el la denominación de la misma verdad como un des-ocultamiento o un desmentir: a-letheia. Como si esa alfa, eminentemente negativa, fuese el principio de lo que da o quita razón, como el Dios mismo de las Escrituras que, en esencia, existe para aniquilar.
• Todo el cosmos extenso en el espacio no es otra cosa que la expansión del corazón del Dios. (Schelling).
• Omar Khayyam escribió que la historia del mundo es una representación que Dios, el numeroso Dios de los panteístas, planea, representa y contempla, todo en uno para distraer su eternidad.
• El comienzo del primer poema de la historia no podía ser mejor: “el que vio lo más hondo”. Con razón, para Rilke el encuentro con el Gilgamesh fue “una experiencia sobrecogedora”.
• Schelling, de nuevo: la única respuesta coherente a la pregunta de por qué Dios creó el mundo es: para salvarse de la locura.
• Las piedras y las flores son como los huesos y las uñas de Dios. (Terencio Varrón).
• El cuento más breve del mundo: dios, o tres personas.
• La hora azul. Hermosa fraternidad entre la aurora y la gran pintura. Los fresquistas florentinos – nos lo cuenta E. Faure- se levantaban antes del amanecer, para pintar en las horas previas a que el sol pudiese secar las paredes. Como ellos, Monet, ya muy viejo, sólo vive esperando esos instantes aurorales en que el cielo comienza a adquirir color, pero las neblinas nocturnas todavía flotan en el río. La hora azul no es realmente una hora, sino un minuto de silencio antes de alba. Las aves diurnas aún no están despiertas, y las nocturnas ya están durmiendo. En ese instante supremo bien podría llegar el fin del mundo: es el momento – piensa Eric Rohmer- en que se tiene la impresión de que la naturaleza deja de respirar.
• Sugerencia gnóstica: sólo Dios puede separarse de su propio pensamiento en una pausa esencial para el acto de la creación.
• Madame de Charrière afirmó, ante Benjamin Constant, que Dios había existido, pero que había muerto durante la creación de este mundo incompleto. Decía: “el mundo que veis no es más que el intento fracasado de un mundo que no será jamás construido.”
• En el principio fue el verbo, esto es: la traición.
• Principios gnósticos. La creación es una falsificación, el fraude. Un dios que tiene la necesidad de crear el mundo, es imperfecto. Acaso habría varios dioses. Sucedió que el menos inteligente, el más neurótico, tuvo la necesidad de crear un mundo, dado que no sabía qué hacer con el suyo.
• Novalis: la naturaleza es una ciudad mágica petrificada.
• La escena orginariia se derrama en la historia al modo de una maldición bíblica: el libro de Hobbes.
• La primera palabra humana: no.
• “Falaz, el universo un engaño relata.
Encinta está la noche, ¿qué dará a luz el alba?”
Hafez Shirazi.

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